El pasado 15 de Junio fue un día lleno de emociones y alegría en Casa Anamaria, en Girona, donde Christian y Britta se dieron el «sí, quiero» rodeados de sus seres queridos. Desde que llegamos, supimos que esta boda sería especial, con una pareja tan encantadora y un ambiente que te hacía sentir como en casa. Era la primera vez que visitábamos el lugar y nos encantó La ceremonia fue pura emoción, de esas que te ponen la piel de gallina. Compartieron sus votos en medio de los jardines de Casa Anamaria, un lugar que nos encantó.
El entorno era perfecto: verde por todas partes, con un día nublado maravilloso para hacer fotos.
La decoración fue otro de los grandes aciertos de esta boda. Los colores elegidos llenaron de vida cada rincón. Las flores en tonos vivos, mezcladas con mucho verde, crearon un ambiente elegante y alegre a la vez. Las mesas, con sus centros florales y velas suaves, invitaban a sentarse y disfrutar de una noche mágica.
Casa Anamaria fue el lugar perfecto para esta fiesta. Sus espacios abiertos y ese toque que recuerda a la Toscana, junto con el tiempo de Girona, hicieron que todos nos sintiéramos estupendamente. Cada rincón de la finca tenía su propia magia, desde la ceremonia al aire libre hasta el banquete en el jardín. En resumen, la boda de Christian y Britta en Casa Anamaria fue un día lleno de detalles bonitos, emociones auténticas y, sobre todo, mucha diversión. Fue un placer enorme poder estar allí.
Fotografía: El Ramo Volador
Evento: Casa Anamaria
Maquillaje: Bokeh Makeup
Flores: Maite Mach