Si hay algo que fotografíamos mucho en este boda fueron sonrisas y Rubén y Ainhoa no se la quitaron en ningún momento.
La ceremonia tuvo lugar en Sant Cugat, después nos fuimos a Masía Rosàs, y ahí ya… todo explotó. Elegancia sin rigidez y diversión sin postureo. Los Lindos pusieron el ritmo al aperitivo, haciendo que no quedara ni un invitado sin cantar ni bailar, momentos de subidón absoluto.
Y ahora, que hablen las fotos.
Porque esta historia se cuenta mejor así.
Fotógrafo: El Ramo Volador
Videógrafo: Distance Films
Evento: Masia Rosàs