Algunos ya lo conocéis, otros lo estáis haciendo y hay un pequeño dato que tenéis que saber. Desde los 12 años Guille tenía muy claro que de mayor quería ser arquitecto, previamente pasó etapas como domador de delfines (la película de Flipper fué la responsable), mecánico (por su hermano, pero cambió rápido de idea por las manos de grasa) y la última etapa fue estudiar arquitectura.

Durante el tercer año de carrera descubrió la fotografía y empezó a llevar paralelamente ambas y es por ello que también realiza reportajes fotográficos de arquitectura.

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